El guardián entre el centeno.

Autor: J.D. Salinger.

Estamos ante una obra que quizá hayamos asociado íntima o públicamente a adjetivos como rara, contradictoria, polémica o brillante. Es una historia que podemos examinar desde distintos puntos y hacer hincapié en temas diversos que trascienden de la época en la que se publicó el libro.

El autor tuvo una vida llena de vaivenes y aventuras. Estadounidense y judío por parte de padre, fue un adolescente con pocas ganas de tener éxito académico. Pertenecía a una familia acomodada. Se alistó y luchó en Europa en la 2ª Guerra Mundial. Se casó varias veces, una de ellas con una alemana que hizo pasar por francesa para que la unión fuese legal. Volvió a Estados Unidos y se divorció. Huyó del ruido mediático que hizo su única novela, El guardián entre el centeno. Rechazaba el contacto social y hacía lo posible para que no se conocieran detalles de su vida.

Era necesario contar esto antes de zambullirnos en la historia que nos ocupa. Narrada en primera persona y con un estilo muy directo, se encuentran algunas similitudes con los datos aportados de la biografía de S.D. Salinger. Holden es un adolescente que nos cuenta lo que él quiere, comienza dejándolo muy claro, de una manera casi agresiva. Hace revivir desde las primeras líneas aquellos vaivenes emocionales, aquella falsa seguridad y aquella altanería con la que cualquier chico o chica de esa edad suele comportarse, al menos, a ratos. Su padre gana mucho dinero y él ha pasado por varios colegios, de los que salta al ser expulsado una y otra vez. A punto de empezar las vacaciones de Navidad y con unas notas en las que sólo se refleja un aprobado, es expulsado nuevamente. A partir de aquí vamos a acompañarle durante unos días en todo lo que le ocurre y en todo lo que piensa.

En este corto periodo de tiempo que el lector pasa con Holden, es invitado a ser partícipe de temas como el miedo a decepcionar, el amor a la familia, la inseguridad, el inicio de la sexualidad, la  idealización de personas cercanas, las dudas sobre el futuro…  Su carácter contrasta con la chulería con la que habla. Puedo adelantar que se preocupa por asuntos sociales y políticos propios del contexto histórico al que pertenece. He escrito “hablar”. Es mejor en este caso utilizar este verbo porque el texto refleja una transcripción de hechos contados oralmente, eso es lo que parece. Es esta característica la que más lo define.

Tengamos en cuenta antes de decidirnos a conocer a Holden, que a mediados del siglo XX en Estados Unidos comenzó un programa nacional de almuerzos escolares que, aunque creado para mejorar la nutrición de la infancia, sirvió de motivación a las familias para que llevaran a los niños a la escuela pública. Y no fue hasta 1954, tres años después de la publicación de esta obra, que se prohibió la segregación por grupos étnicos en los colegios. Holden se movía en otro estrato social, pero es importante situar al protagonista para llegar a entender mejor al personaje.

Holden os diría: Joder, hay que leerlo. Para saber lo que es la vida, hay que leerlo. O quizá no. Ya me contaréis vuestra conclusión si os animáis con él.

Alianza Editorial

Año de publicación: 1951

Nº de páginas: 279

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2 comentarios

  1. Definitivamente, hay que leerlo. Yo también lo leí ya de adulta, dejándome llevar un poco por el morbo de su controversia(por lo visto ha estado relacionado con varios asesinos famosos, entre ellos, el de John Lennon) y no me decepcionó. Para mí el lenguaje que se utiliza es fundamental, porque realmente te sientes partícipe de lo que ocurre. ¡Joder, me habría gustado leerlo siendo adolescente!

    1. Jejeje. Sí, algo leí sobre lo de los asesinos…Gracias por el comentario 😁.

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