Autor: Miguel Delibes.

Historias inolvidables hay muchas. A veces lo son por lo que cuentan, a veces por quienes las ocupan. Como lectores nos vamos descubriendo en cada libro un poco más. Definimos lo que sentimos y añadimos al corazón un pellizquito más de conocimiento. El camino me ha convencido de algo que sospechaba. Soy de personajes. Me fascina una trama bien hilada, pero lo que me enamora son los personajes que habitan en ella.

Daniel, el Mochuelo, es un niño de pueblo. Con once años y en la posguerra española, ha llegado el momento de progresar y seguir estudiando en la ciudad. Así está programado por su padre, al menos.

Con él y sus amigos, el Tiñoso y el Moñigo, recorremos paisajes castellanos enriquecidos con palabras genialmente escogidas por Delibes que te llevan a percibir los olores, colores e imágenes que pertenecen a la mirada limpia y pura de la infancia.

Escrito por un narrador que puede parecer omnisciente en un primer momento pero que yo direccionaría más hacia el narrador equisciente, ya que es el prisma de Daniel el utilizado para la descripción de los hechos que acontecen en el valle, presentes y pasados.

Y, por fin, los personajes. Esos conciudadanos que determinan inconscientemente los comportamientos y pensamientos de un ser aún joven e influenciable, sin restar espontaneidad y frescura a las ideas de los tres protagonistas. Las Guindillas, las Lepóridas, Quino, Don José o el Quesero, padre de Daniel, son algunos de sus nombres y apodos.

Son todas ellas personas con historias que explican lo que son tal como Daniel los conoce. Nos lo cuenta Delibes trazando una línea con sentido que nos lleva a una dirección que ya deja ver en las primeras líneas de la novela: la inminente partida hacia el progreso que el Quesero ha ideado para su hijo.

Solteronas piadosas o descocadas, hombres con un arraigado machismo asociado a la autenticidad del varón, feos, guapos, afortunados o desgraciados, siguiendo la senda que marca la “normalidad” imperante en el momento histórico tan particular en que se contextualiza la vida rural española.

Divierten las hazañas descritas, entristecen los hechos acontecidos, enfurecen las decisiones tomadas, sorprende la concepción de valentía o cobardía, enmudece la ternura de sus escenas… Los sentimientos se suceden con los capítulos.

 Es una novela para saborear y volver a ser niño. Dicen que nadie debería olvidar al que lleva dentro aún siendo adulto. Si a veces crees haber perdido el recuerdo de quién fuiste, El camino abrirá una grieta por la que la luz de tu infancia asomará para hacerte sonreír.

La afición del autor a la caza, su interés por la infancia y la naturaleza o su obsesión por la muerte, te van a ayudar a entender su novela. Para ello te dejo una entrevista a Delibes aquí que ayuda a conocer al hombre que hubo detrás de El camino.

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¡Ah! y reflexiona… ¿Eres más de buenas tramas o de personajes inolvidables?

Título: El camino.

Autor: Miguel Delibes.

Nº de páginas: 272

Editorial Austral

Año de publicación: 1950

Año de la edición: 2019

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